El GP de Bereanos en Chiguayante se reunió, como cada viernes, para analizar algunas enseñanzas de la Biblia. Hoy fue el turno de la perseverancia.
La perseverancia es un tema importante en la vida de cada ser humano. Se puede ser perseverante en muchas cosas, como en el trabajo, las relaciones personales, los juegos, los estudios, etc, generalmente esta cualidad guía al éxito, porque este no es fortuito, Steve Jobs no consiguió su compañía de un día para otro, perseverancia es la clave.
Lo que nos convoca hoy es la perseverancia en las cosas de Dios y nos dimos cuenta de una cosa muy interesante, muy pocos personajes fueron perseverantes de principio a fin. Contamos a Enoc, Daniel y sus amigos, Job y Esteban. Obviamente todos los santos que aparecen en la Biblia nos enseñan en algún punto de sus vidas la perseverancia en Dios, pero estos cuatro se exceden. Enoc se fue al cielo y está ahí con Dios. Daniel y sus amigos demostraron ser fieles, y no se les registra falta, en territorio extraño. Job fue de los más probados y estoico se mantuvo firme. Esteban para que hablar, murió por su fe.
Uno piensa y se pregunta ¿Ellos están por sobre nosotros? Porque quizá ni si quiera perseveremos un día por el Señor, pero ellos eran humanos, como yo o cada uno de ustedes que lo está leyendo. Entonces ¿Cuál es la clave? Ellos mismos nos la dicen, la comunión con Dios, dejar que Él tome el mando de nuestras vidas. Que las decisiones que tomemos sean guiadas y orientadas por Él.
El texto central, y el que debe quedar en nuestra mente, no solo como memorización, sino como aprendizaje y aplicación a nuestras vidas, es este: «Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman» Santiago 1:12.

